Cómo entrenar a tu cerebro para que ignore la impulsividad

Antes del brote de coronavirus, que ahora me hace revisar impulsivamente las noticias, beber alcohol solía ser mi impulso de elección. Aunque he tenido casos de otros comportamientos impulsivos como comer y comprar, el consumo de alcohol siempre ha parecido tener el mayor control sobre mí. En el pasado, tomé descansos de un año sin beber alcohol debido a la preocupación por mis decisiones impulsivas de beber. Estas decisiones impulsivas fueron una forma de evitar problemas subyacentes en mi vida: estrés laboral, luchas en las relaciones o simplemente estar ansioso por una gran decisión o mi futuro.

Para comprender mejor el concepto de impulsividad y cómo entrenar a su cerebro para que lo ignore durante estos tiempos inciertos e inestables, consulté a una experta, la terapeuta de Talkspace Elizabeth Hinkle, LMFT.



Todos podemos ser impulsivos

Según Hinkle, la impulsividad es una experiencia común para todos los humanos. Si bien la impulsividad puede aparecer como un síntoma de un problema mayor, comoTrastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)oDesorden bipolar, Hinkle deja en claro que todos podemos ser un poco impulsivos aquí y allá. “Todos podemos relacionarnos con una decisión impulsiva de comprar algo de lo que luego nos arrepentimos o hacer algo como beber más alcohol de lo planeado”, dijo Hinkle. Agrega que para el consumo de alcohol y sustancias en general, la disminución del control de los impulsos puede ser una característica del consumo en primer lugar.

Los roles del autocontrol y la neuroplasticidad

Una de las formas en que Hinkle sugiere ignorar la impulsividad es practicar el autocontrol a través de sus acciones. Ella reconoce que practicar el autocontrol puede ser difícil en nuestra era digital con distracciones como las redes sociales, Amazon y los iPhones que deliberadamente nos enseñan a valorar y esperar la gratificación instantánea. 'Todas las cosas asociadas con tener una computadora en nuestros bolsillos han contribuido a actuar sobre nuestros pensamientos y sentimientos impulsivos', dijo Hinkle. 'Podemos querer algo y luego, con un clic o dos, tenerlo en nuestra puerta en un período de tiempo muy corto'. Este es un ciclo de refuerzo negativo.

Sin embargo, al practicar conscientemente el autocontrol, puede crear nuevas vías neuronales en su cerebro a través de un proceso llamado neuroplasticidad que le facilita ignorar la impulsividad en el futuro. En esencia, estás entrenando a tu cerebro para que por defecto se autocontrole en lugar del impulso. Hinkle considera que es importante educar a sus clientes sobre la neuroplasticidad y brindarles la esperanza de que siempre es posible realizar estos cambios. Hinkle recomienda practicarconscienciacomo una forma de aprender a aterrizar en el momento, lo que a veces puede ofrecer suficiente alivio para que pase el impulso. Tomarse un momento para hacer una pausa, junto con la respiración y otras habilidades de relajación, también puede ayudar a aumentar el autocontrol.

No te alejes de la incomodidad

Hinkle enfatiza que es importante explorar los problemas más profundos que podrían estar causando que alguien sea impulsivo. Por ejemplo, uno de sus clientes se dio cuenta recientemente de que algunos de sus comportamientos impulsivos de comer y comprar eran el resultado de tratar de llenar un vacío más grande. 'Es común experimentar una sensación de vacío y querer encontrar formas de distraernos de ese sentimiento de vacío llenándonos de cosas, comida y otras elecciones impulsivas', explicó Hinkle. Aprender a comprender qué necesidades estamos tratando de satisfacer cuando nos involucramos en un comportamiento impulsivo y encontramos formas más saludables de lidiar con los problemas subyacentes es parte de la autoexploración que ocurre en la terapia.

La impulsividad es diferente de la intuición

Como alguien que lleva la vida de manera bastante intuitiva, en el pasado me resultó difícil distinguir entre intuición e impulsividad. Más aún, ha sido difícil para mis amigos y familiares reconocer la diferencia, y a menudo me critican por ser impulsivo, incluso cuando me siento seguro y claro acerca de mi decisión. He tenido que trabajar duro para aprender a distinguir entre cómo se sienten la intuición y la impulsividad en mi cuerpo, y luego confiar en mi propio conocimiento interno en lugar de apoyarme en los demás cuando llega el momento de tomar una decisión.

Hinkle está de acuerdo en que las acciones basadas en la intuición y la impulsividad pueden parecer similares a veces, especialmente para las personas externas. 'La intuición es un instinto y un sentimiento', explicó. 'La impulsividad se trata del comportamiento y las acciones que tomamos'. Es importante darse cuenta de que no todo el mundo va a comprender su proceso de pensamiento ni es necesario que se justifique. En lugar de buscar la validación de otros, conozca sus propios factores desencadenantes del comportamiento impulsivo para poder discernir entre un impulso y la intuición.

Entrenar a su cerebro para que ignore la impulsividad no sucede de la noche a la mañana. Sin embargo, con una mayor conciencia de sí mismo, practique el autocontrol y, a menudo, laapoyo de un profesional de la salud mental, es posible volverse menos impulsivo. Y lo mejor de todo es que cuanto más esfuerzo ponemos en entrenar a su cerebro para que elija el autocontrol sobre la impulsividad, más rápido lo hará su cerebro por sí solo en el futuro.