¿Qué es la terapia centrada en la persona (cliente)?

Actualizado 12/8/2021

Para algunas personas, una experiencia de terapia ideal no significa necesariamente consultar a un profesional, responder preguntas que les ayudarán a determinar qué es lo que está mal y escuchar a otra persona aconsejarles sobre cómo superar sus luchas. La terapia también puede involucrar un enfoque más humanista, donde su terapeuta simplemente guía su viaje de autodescubrimiento y lo apoya para encontrar las respuestas que ha estado buscando. Después de todo, eres el experto en tu propia vida.



Este tipo de psicoterapia se conoce como terapia centrada en el cliente y se enfoca en maximizar su capacidad para encontrar sus propias soluciones con la cantidad adecuada de apoyo. Si está buscando un método de terapia humanista eficaz para ayudar a mantener su salud mental, este tipo de asesoramiento es un excelente lugar para comenzar.

¿Qué es la terapia centrada en el cliente?

Terapia centrada en el cliente, oterapia centrada en la persona, es un enfoque no directivo de terapia de conversación . Requiere que el cliente tome las riendas activamente durante cada sesión de terapia, mientras que el terapeuta actúa principalmente como guía o fuente de apoyo para el cliente. Este enfoque centrado en la persona apoya la salud mental al provenir de un lugar de empatía durante cada sesión de asesoramiento.

El concepto de terapia centrada en el cliente puede parecer exagerado; después de todo, la mayoría de los tipos de terapia humanística se centran esencialmente en el cliente. Sin embargo, lo que distingue a este tipo de terapia es que centra al cliente de una manera más positiva e inclusiva, brindando una visión más profunda de la situación difícil que enfrenta y, al mismo tiempo, maximiza su capacidad para resolverla por sí mismo. Este tipo de terapia de conversación apoya un proceso terapéutico que fomenta un cambio positivo dentro del cliente.

En la década de 1930, el psicólogo estadounidense Carl Rogers desarrolló la terapia centrada en el cliente para contrastar la práctica del psicoanálisis, que estaba muy extendida en ese momento. Rogers creía que las ideas de ninguna otra persona podrían ser tan válidas como la experiencia individual de uno, y que explorar estas experiencias en un entorno de apoyo y sin prejuicios es necesario para lograr una experiencia de terapia positiva.

Las teorías de Rogers sobre psicología humanista dieron lugar al enfoque de la psicoterapia centrado en el cliente, conocido como terapia rogeriana. Rogers utilizó el término 'cliente' en lugar de 'paciente' para promover la igualdad en la relación terapeuta-cliente. Tradicionalmente, había un desequilibrio de poder entre el terapeuta y el paciente, pero la terapia centrada en el cliente enfatiza que la experiencia del cliente es tan válida como la percepción de un profesional y, por lo tanto, las dos partes deben considerarse iguales.

¿Cómo funciona la terapia centrada en el cliente?

La terapia centrada en el cliente requiere que el terapeuta se concentre en las necesidades del cliente. En lugar de dar un análisis en profundidad de las dificultades del cliente o culpar de los pensamientos y comportamientos actuales del cliente a experiencias pasadas, el terapeuta escucha al cliente y le proporciona un entorno propicio para que tome decisiones de forma independiente. También significa que el terapeuta evita juzgar al cliente por cualquier motivo y lo acepta plenamente. Esta falta de juicio es una cualidad conocida en este campo como “consideración positiva incondicional”.

La práctica de la terapia centrada en el cliente requiere que el terapeuta comprenda cómo funciona el mundo desde el punto de vista del cliente. Por lo tanto, pueden hacer preguntas de aclaración cuando tengan dudas sobre algo que su cliente compartió.

De acuerdo con la teoría centrada en el cliente, un enfoque negativo e indirecto hace que el cliente sea más consciente de aquellas partes de sí mismo que antes negaba. Cuando el terapeuta responde a los sentimientos del cliente y aporta un nivel de empatía a cada sesión de terapia, enfoca esas partes, pero cuando hay poca o ninguna intrusión, el cliente es libre de tomar decisiones de forma independiente sin hacer que el terapeuta sea el centro de su atención. pensamientos y sentimientos.

Esencialmente, la terapia centrada en el cliente no tiene como objetivo particular resolver problemas específicos o aliviar síntomas, sino ayudar al cliente a deshacerse de la idea de que está siendo influenciado por factores externos que escapan a su control. Los objetivos de esta práctica incluyen aumentar la conciencia de sí mismo, mejorar la capacidad del cliente para utilizar la autodirección para realizar los cambios deseados, aumentar la claridad, mejorar la autoestima y aumentar la autosuficiencia del cliente.

Los terapeutas que practican la terapia centrada en la persona de Carl Rogers deben exhibir tres cualidades esenciales: autenticidad, consideración positiva incondicional y comprensión empática.

Autenticidad

Comunicación abierta entre el terapeuta y el cliente, donde el terapeuta centrado en el cliente se sienta cómodo compartiendo sus sentimientos con el cliente. De manera similar, esto alentará al cliente a compartir sus propios sentimientos y participar en conversaciones honestas.

Consideración positiva incondicional

Carl Rogers creía que ofrecer apoyo condicional a las personas a menudo les hace desarrollar más problemas y, por lo tanto, el terapeuta centrado en el cliente debe crear un clima de consideración positiva incondicional, donde el cliente es libre de expresar sus pensamientos y sentimientos sin temor a ser juzgado.

Comprensión empática

La empatía es una cualidad clave en la terapia centrada en el cliente. Fomenta una relación positiva entre el terapeuta y el cliente y representa un espejo que refleja los pensamientos y emociones del cliente para ayudarlo a comprender mejor la situación con la que está luchando y dentro de sí mismo.

La importancia del autoconcepto

Otra característica clave de la terapia centrada en la persona de Carl Rogers es la noción de sí mismo, también conocida como el concepto de sí mismo. Rogers definió este concepto como 'el conjunto organizado y coherente de percepciones y creencias que uno tiene sobre sí mismo'.

El concepto de sí mismo es importante para su experiencia de vida total e influye en la forma en que se ve a sí mismo y al mundo que lo rodea. Por ejemplo, si se considera inteligente, puede actuar de manera asertiva y ver sus acciones como algo hecho por una persona inteligente.

Sin embargo, el concepto de sí mismo no siempre coincide con tu realidad y es posible que te veas a ti mismo de manera muy diferente a como te ven otras personas. Por ejemplo, es posible que te veas a ti mismo como poco interesante, mientras que otras personas encuentran que eres una persona emocionante para estar cerca. Esta opinión de sí mismo puede comenzar a reflejarse gradualmente en su comportamiento y hacer que desarrolle unbaja autoestima.

Con la terapia centrada en la persona, puede recibir un apoyo genuino que lo ayudará a obtener una visión más positiva de sí mismo.

¿Cuáles son los métodos involucrados en la terapia centrada en el cliente?

Además de practicar la consideración positiva incondicional, la autenticidad y la comprensión empática, un terapeuta centrado en el cliente puede ayudarlo a obtener resultados positivos de las sesiones de terapia empleando las siguientes técnicas:

  • Límites Establecer límites claros para mantener una relación sana y adecuada, como descartar ciertos temas de conversación y dejar claro cuánto durará cada sesión.
  • Experiencias personalesTeniendo en cuenta que el cliente es el experto cuando se trata de experiencias personales. Es más útil dejar que el cliente explique cuál cree que puede ser el problema, en lugar de decirle cuál es el problema y cómo puede resolverlo.
  • Escucha activa Escuchar activamente al cliente y ayudarlo a analizar sus pensamientos. Esto puede ayudar a que el punto de vista del cliente sea mucho más claro, incluso para ellos mismos.
  • Calma A veces, un cliente puede expresar pensamientos negativos sobre sí mismo, las personas que lo rodean o sobre su terapeuta. Los terapeutas están capacitados para mantener la calma mientras ayudan a sus clientes a superar sus emociones. Sin embargo, los terapeutas no deben tolerar el abuso personal.
  • Tono positivoMantener un tono de voz positivo anima al cliente a comunicarse abiertamente. Saber cuándo reducir el ritmo de la conversación o hacer pausas breves puede resultar útil.
  • Ayuda adicional También es importante darse cuenta de cuándo el cliente necesita más ayuda de la que puede ofrecer la terapia centrada en la persona. En tales casos, el terapeuta puede recomendar más ayuda profesional para el cliente.

¿Qué tan efectiva es la terapia centrada en el cliente?

Las sesiones de terapia centradas en el cliente se llevan a cabo en un entorno seguro y propicio. Se centran particularmente en el presente, en lugar de detenerse únicamente en el pasado. Esta es una herramienta eficaz para gestionar situaciones difíciles, especialmenteeventos traumáticos.

La naturaleza no directiva de la terapia centrada en el cliente anima a los clientes a depender menos del terapeuta para obtener respuestas. En cambio, se vuelven más conscientes de sí mismos y aprenden a comprenderse mejor a sí mismos. No son vistos como pacientes que están enfermos y necesitan una cura, sino como clientes responsables de encontrar soluciones y hacer cambios en y para ellos mismos.

Sin embargo, la práctica de la terapia centrada en el cliente no ha estado exenta de críticas a lo largo de los años. Los escépticos de la teoría de Carl Rogers han afirmado que los principios de este tipo de terapia son vagos y han cuestionado su aversión al diagnóstico. La idea de la autoevaluación del cliente en la terapia centrada en la persona también ha sido cuestionada por los críticos, que afirman que puede no producir resultados favorables.

Aunque los terapeutas centrados en el cliente no diagnostican a sus clientes con condiciones específicas, es importante tener en cuenta que este enfoque aún puede ser útil. Su eficacia se puede ver en su uso en programas ambulatorios para problemas como el uso de sustancias y los trastornos alimentarios. La terapia centrada en el cliente también puede ser una herramienta útil para la intervención en crisis, ya que crea un espacio seguro y de aceptación para que los clientes obtengan apoyo mientras enfrentan el estrés por el que están pasando.

¿Quién puede beneficiarse de la terapia centrada en el cliente?

La terapia centrada en el cliente puede ser beneficiosa para los clientes que están lidiando con una amplia gama de problemas, como problemas de relación,fobias, ataques de pánico, abuso de sustancias,Desorden de personalidad, baja autoestima vinculada adepresión, manejo del estrés, trastornos alimentarios y recuperación de traumas, entre otros.

El enfoque rogeriano también puede ser beneficioso para las personas que son reacias a la terapia como resultado de su miedo al juicio o la crítica gracias a la atmósfera de consideración positiva incondicional fomentada por los terapeutas centrados en el cliente. Las personas que buscan mejorar su autoconciencia y sus habilidades para resolver problemas también pueden beneficiarse de la terapia centrada en la persona con un consejero capacitado.

Si ha decidido optar por la terapia centrada en el cliente, es importante recordar que el propósito de la terapia no siempre se limita a superar por completo un momento difícil de su vida. También podría ser un medio para aprender a aceptarse a sí mismo como realmente es y dejar ir la culpa por los errores del pasado.